Marty Supreme: Un rally de poder desde la pantalla hasta la crítica
- wwgarabato

- 11 feb
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Actualizado: hace 1 día
Por Leonardo López, Yasmin Sánchez
Analizar Marty Supreme a un mes de la premiación de la academia, posiciona un juicio bastante crítico, especialmente por ser una de las favoritas del público, sin olvidar a Timothée Chalamet como predilecto para por fin llevarse el Oscar a casa este año.

La trama nos adentra en la frenética vida de uno de los mejores jugadores de tenis de mesa de los años 50. Marty Mauser, quien tras perder el juego de su vida, lidia con las consecuencias de su fracaso y busca con sus propios medios una segunda oportunidad, pero su ego y ambición lo llevarán a tomar decisiones cada vez más comprometedoras en su vida.
Claramente inspirada en la historia del infame Marty Reisman (estafador y showman del mundo del tenis de mesa), Marty Supreme propone un drama de época caótico con Timothée Chalamet a la cabeza; una historia de obsesión y ambición nacida de la mente de Josh Safdie, quien tras cierto escándalo y ruptura bajo los telones del espectáculo, vuelve para competir en cartelera con su hermano Benny (director de The Smashing Machine).
¿Pero acaso es tan buena como lo presume la crítica? ¿O es solo un producto “comercial” nacido de una increíble campaña de marketing?

Su posición en el mercado influyo de manera inmensurable, consiguiendo una campaña de mercadotecnia que ha venido acarreando a finales del año pasado. Desde una canción remix compuesta exclusivamente para promocionar la película, con la aparición de Timothée en el video musical (4 Raws Remix), hasta una línea de hoodies/chamarras “Dream Big” donde el objetivo era remarcar una marca propia como imagen, que incluso se menciona en la misma película.
Timothée, un soñador obsesivo
Mauser es un personaje multidimensional desde donde lo mires, que implicó un curioso trabajo de casteo, llegando a manos de Timothée, quien no ha descansado de la pantalla grande desde su ya conocido discurso sobre querer ser “uno de los grandes”.
Es de esperar la gran faceta que tiene para mostrar en cada nuevo proyecto y esta vez tuvo la tarea de interpretar a un narcisista caprichoso, maestro de las estafas, sin compresión alguna de las implicaciones de sus actos arrastrados.Su rol está tan bien ejecutado para lograr sentir desesperación por cada paso que da y al mismo tiempo tener empatía por querer verlo triunfar.
Y no solo el protagonista roba escenario, cada uno de los personajes parecen hacer un juego de suma cero, que culmina en una secuencia llena de emociones.

Así mismo, interesa la forma de casting para el largometraje. El arquetipo de Tyler, the Creator fue dado desde antes de que se tuviera la financiación completa de la película, Kevin O´Leary no es actor de profesión, si no, exacto lo que adjetiva su personaje, un magnate de los negocios imponente de presencia, Gwyneth Paltrow apareciendo luego de siete años sin aceptar un papel, y nuevos actores que hacen su debut en esta gran apuesta.
Caos de escritura
Safdie estableció un ritmo caótico para el guión de su película, con secuencias agitadas que presentan conflictos en crescendo, pareciendo no tener fin; tanto el caos como la tensión se logran con movimientos de cámara bien definidos y un soundtrack acertado (compuesto por Daniel Lopatin); factores que lograron establecer un sentimiento cercano a la desesperación. La producción (encabezada en gran parte por Jack Fisk) se mantiene fiel en todo momento a presentar un mundo de época aun en escenas cortas, con escenarios planeados cuidadosamente.

Se podría pensar que un buen financiamiento, junto con el compromiso de presentar una verdadera ciudad de Nueva York cincuentera bastaría para crear una estética fiel a los tiempos de la trama; sin embargo las decisiones audiovisuales generan un ambiente de tono más moderno; las luces frías junto con la música ajena a la época abren las puertas a confusiones y malentendidos por parte de la audiencia.
Existen quienes captan a Marty Supreme como una historia de “superación personal” digna a tomar de ejemplo; ya que el protagonista lidia con un camino complicado para llegar al “éxito”. Pero es sumamente dudoso defender esta postura considerando el tono sucio y mísero que propone la trama, cuyo desenlace no resulta satisfactorio ni catártico. Se podría insinuar que existe una crítica a la búsqueda del “sueño americano”, pero dicho mensaje no termina de presentarse ni de concluirse, y deja un final agridulce.
Sin duda, Marty Supreme es una película pesada, no dirigida a cualquier público. Actualmente la audiencia la cataloga como una obra maestra, sin embargo, no tiene potencial para ser recordada como un clásico que se mantiene con el paso del tiempo. Sí, es un film merecedor del hype, con un disfrute por parte de audiencia conocedora en este tipo de producciones y de fanáticos de la cultura estadounidense, pero también es indiferente para aquellos que no buscan un giro palomero.
Ficha técnica
Título en español: Marty Supremo. Director: Josh Safdie. Guionistas: Josh Safdie/Ronald Bronstein. Productores: Timothée Chalamet, Josh Safdie, Ronald Bronstein, Eli Bush, Anthony Katagas. Casa productora: Central Pictures, A24. Productores Ejecutivos: Sara Rossein, Andrea Scarso, Joe Guest, Timo Argillander. Duración: 2h29min. Año de estreno: 2025 (Estados Unidos), 2026 (México).


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